No siempre tiene que salir mal.
Siempre es difícil despojarse de las inhibiciones y atreverse con un autorretrato.
Se ven continuamente en cualquier parte de la ciudad, están esperando una llamada que no llega.
Un día más lidiando con lo cotidiano, cada vez resulta más difícil.
Casi la hizo sonreír, pero no quería dar muestra de su interés en él.
En los lugares mas inesperados...
El anciano tenia la costumbre de darle un plato de comida todos los días, no le pedía nada a cambio por ello.
en 20:14 Publicado por Javier
0 comentarios